Gobierno promulga nueva Ley de Adopción con foco en los derechos de niños, niñas y adolescentes
La ministra Javiera Toro remarcó la Legislación “cambia por completo la manera en que el Estado responde frente a la obligación de garantizar el derecho a vivir en familia a un niño, niña o adolescente que ha sido vulnerado en su entorno más inmediato”.
El Presidente de la República, Gabriel Boric Font, junto a la ministra de Desarrollo Social y Familia, Javiera Toro; la subsecretaria de la Niñez, Verónica Silva; y los titulares de Justicia y Trabajo; Jaime Gajardo y Giorgio Boccardo, respectivamente, firmaron la promulgación de la nueva Ley de Adopción, una reforma estructural que reemplaza la normativa vigente desde 1999.
La ceremonia, que convocó a familias adoptivas, organizaciones de la sociedad civil y parlamentarios fundamentales en la tramitación del proyecto, marca un avance sustantivo en la protección integral de los derechos de niños, niñas y adolescentes (NNA) en Chile tras su aprobación transversal en ambas cámaras del Congreso luego de 12 años.
El Presidente Boric destacó que “esta Ley pone en el centro de los procedimientos de adopción el derecho de los niños y niñas de vivir en familia. Pero además, termina con los prejuicios. Porque el amor es amor, independiente de la familia que se tenga. Este no es un acto meramente protocolar, de firma, estamos reivindicando la unión entre política y sociedad. Quiero agradecerles a ustedes, las familias, porque esta Ley no hubiese salido adelante sin su empuje. Cuando la política escucha a las organizaciones de la sociedad civil las cosas salen mejor”.
La nueva Ley de Adopción prioriza en todo momento el interés superior del niño, niña o adolescente, estableciendo un sistema integral que unifica los procedimientos de protección, adoptabilidad y adopción, evitando duplicidades y decisiones contradictorias. Se incorporan derechos fundamentales a los niños, niñas y adolescentes, como el de ser oído, contar con representación jurídica especializada, conocer sus orígenes y mantener contacto con la familia de origen cuando sea pertinente.
La ministra de Desarrollo Social y Familia, Javiera Toro, destacó que esta nueva Ley “cambia por completo la manera en que el Estado responde frente a la obligación de garantizar el derecho a vivir en familia a un niño, niña o adolescente que ha sido vulnerado en su entorno más inmediato. Si hay una idea que rige esta nueva ley es que el corazón del proceso de adopción debe ser siempre el bienestar del niño o la niña. Eso es lo que importa. Más que el tipo de familia, más que cualquier forma, lo que se evalúa es la capacidad de cuidar, de amar, de sostener”.
La subsecretaria de la Niñez, Verónica Silva, sostuvo que el “proyecto ha sido de gran relevancia y contó con una destacada disposición por parte de parlamentarios. Fue un debate profundo, donde logramos consensos centrados en el interés superior de los niños, niñas y adolescentes. Hoy contamos con un plan de trabajo que nos permitirá avanzar en la elaboración de los reglamentos y en la puesta en marcha de la ley. Hay muchos niños y niñas esperando, así como también numerosas familias disponibles y comprometidas”.
Asimismo, la nueva Legislación establece una intervención obligatoria con la familia de origen antes de declarar la adoptabilidad, con un plazo máximo de 12 meses, privilegiando el retorno al entorno familiar cuando sea posible. Además, se eliminan criterios discriminatorios en la selección de familias adoptantes, permitiendo postular en igualdad de condiciones a personas solteras, convivientes o matrimonios.
El ministro de Justicia y Derechos Humanos, Jaime Gajardo, subrayó que “es un gran paso para nuestro sistema de justicia. Permite no sólo actualizar la ley en razón de la nueva Ley de Garantías de la Niñez, sino que también permite cristalizar de buena manera el hecho de que los niños y niñas que enfrentan un proceso de adopción sean sujetos de derecho, se consagra efectivamente el derecho a ser oídos por parte de estos niños y niñas, y por cierto, permite que todos los plazos del procedimiento de adopción sean mucho más rápidos, mucho más ágiles, con el objetivo de que el sistema de justicia se ponga a disposición de que niños y niñas puedan tener respeto de sus derechos, entre ellos, a vivir en familia”.
El ministro del Trabajo y Previsión Social, Giorgio Boccardo, remarcó que con la nueva Ley de Adopción “todas las familias que adopten hijos tienen exactamente los mismos derechos laborales: postnatal parental de 12 semanas, permiso paternal de 5 días, derecho a sala cuna, fuero laboral, acceso a teletrabajo y flexibilidad horaria según la ley de conciliación, protección SANNA para enfermedades graves con hasta 180 días de permiso, y protección TEA para emergencias educacionales, sin importar si son matrimonios, personas solteras, convivientes civiles o de hecho”.
Además, se abre la posibilidad de mantener vínculos post adoptivos con personas significativas, cuando ello beneficie el desarrollo emocional del niño, niña o adolescente. Finalmente, se refuerza la fiscalización, se sancionan prácticas indebidas y se establece un marco claro para la adopción internacional conforme al derecho internacional vigente.






